viernes, 27 de febrero de 2015

Prefacio

Dragones... esas criaturas majestuosas, místicas, dueña de tantos miedos y sueños, rondando por los amplios cielos de este mundo común y corriente, durmiendo por siglos para después renacer con un atisbo de luz del día indicado despertando así su hermosa forma prehistórica, esbelta y llena de misterio en cada parte de su cuerpo. 


A lo largo de los siglos muchos los han visto como un dios, un ser de otro mundo con quien podemos contar como soporte para creer en lo imposible, creer que podemos desplegar nuestras alas y volar hacia un mundo en donde no tenemos miedo a lo nuevo, a lo inesperado, a lo inalcanzable... a lo desconocido. Pudiendo simplemente volar y volar, haciendo nacer del mas profundo de nuestro ser una llamarada de poder que puede destruir o construir sueños, un sentimiento de tanto control hacia lo que queremos y podemos ser...como un dragón.

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