sábado, 1 de noviembre de 2025

capitulo 4

apartir de ese momento de insertidumbre senti que mi historia era contada desde otra perpectiva como de tercera persona o en realidad era mi cerebro intentando protegerme de mi propia incertidumbre de esta nueva realidad... la realidad mia o de.... Aidan 

La figura se acercó lentamente, y su silueta comenzó a definirse bajo la luz dorada. No era un simple ser alado… era un dragón, pero su forma cambiaba, danzando entre lo tangible y lo etéreo. Sus escamas brillaban como espejos líquidos que reflejaban cielos antiguos.

Aidan sintió un nudo en la garganta. No era miedo… era reconocimiento. Algo en su interior despertó, como si un fuego dormido recordara cómo respirar.

—¿Sabes quién eres, verdad? —preguntó el dragón, con una voz que no provenía de su boca, sino del propio aire—. Nosotros nunca nozs extinguimos. Ssolo dormimos dentro de quienes olvidaron volar.

Aidan no respondio. Bastó una lágrima ardiendo en su mejilla para entenderlo todo. Las historias que había escuchado desde niño no eran mitos… eran memorias. Fragmentos dispersos de un linaje que el tiempo intentó borrar.

El dragón extendió un ala y el bosque se iluminó, mostrando huellas antiguas, marcas grabadas en la piedra que contaban el ascenso y la caída de su especie.

—Cada humano que ha sentido el fuego del alma —continuó la criatura— es uno de nosotros tratando de despertar.

Entonces Aidan comprendió que su viaje no era solo un regreso, sino una llamada: la llamada de los dragones que aún dormían bajo la piel del mundo. Era su destino, su nuevo proposito entre lo desconocido entendio que estaba destinado para algo mas grande que el mismo.. ok esta bien penso Aidan, esto es mi nueva realidad, tuve una vida y/o existencia pasada, pero ahora estoy aqui por algo, y en vez de intentar recordar mi vida pasada, decido visualizar mi presente con mi nuevo objetivo que estoy descubriendo, aqui soy alguien... y decido sentirme alguien, asi que yo Aidan decido descubrir y seguir este viaje.. el viaje por una escama. Vamos.El dragón bajó la mirada, como si el peso de milenios cayera sobre sus hombros.Éramos los guardianes del equilibrio —dijo—. Pero los humanos olvidaron escucharnos y nosotros olvidamos quiénes éramos. Así nació la separación, y el fuego se apagó en los corazones.Aidan escuchaba en silencio, sintiendo cómo cada palabra encendía algo dentro de él.

Ahora, algunos de ustedes comienzan a recordar. Los elegidos no son los más fuertes… son los que aún sienten el llamado del cielo.

 el dragón alzó la cabeza.Y tú, Aidan, eres uno de ellos. , lo soy?

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